Si cada vez que llega una comanda por app sientes que trabajas para PedidosYa y no para tu local, no estás exagerando. Con comisiones de 29-30% más IVA, una hamburguesa que en el mostrador te deja margen sano, en delivery casi no te deja nada. Y hasta hace poco no podías hacer mucho: te obligaban a cobrar el mismo precio en la app y en tu propio canal. Eso cambió.
En febrero de 2026 se cerró un acuerdo entre la Fiscalía Nacional Económica (FNE) y Delivery Hero/Glovo (dueños de PedidosYa) por unos US$31,5 millones. El punto clave para ti: se terminan las llamadas cláusulas MFN.
En simple, la cláusula MFN te obligaba a mostrar en la app el mismo precio que cobrabas en tu local o en tu web. No podías cobrar más en delivery para compensar la comisión. Ahora sí puedes. Puedes tener un precio para la app y otro (más bajo) para tu canal propio.
Hagamos el número, que es lo que importa. Una hamburguesa a $8.000 en la app:
En tu canal propio, esos $8.000 quedan íntegros (menos la comisión de pago, que ronda 1,5-3% con Webpay o Mercado Pago). La diferencia por plato es enorme, y multiplicada por la hora peak de un viernes explica por qué el delivery vende harto pero deja poco.
Ahora puedes subir el precio en la carta de la app para compensar la comisión. Si aplicas un recargo del 15-20%, esa hamburguesa de $8.000 pasa a $9.400 en la app.
Un consejo: no recargues parejo. Sube más los platos con menor sensibilidad al precio (combos, adicionales) y cuida los productos gancho que el cliente compara. La percepción importa: si todo tu menú aparece 20% más caro que el local de al lado, pierdes clics.
Acá está el juego real. Si en la app la hamburguesa cuesta $9.400 y en tu web propia $8.000, tienes un argumento honesto para que el cliente pida directo la próxima vez.
La app te trae clientes nuevos: es una vitrina potente. Pero el cliente es de la app, no tuyo: no tienes su teléfono, no puedes ofrecerle una promo de recompra. En tu canal propio sí capturas sus datos, activas puntos y le escribes por WhatsApp cuando lleve tiempo sin volver. La app capta, tu marca fideliza.
El riesgo obvio: mantener dos listas de precios a mano es receta para descuadres. Precio viejo en la app, promo que no calza, comanda que llega distinta a cocina. Un error de $500 por pedido en hora peak se transforma en plata y reclamos.
La solución no es una planilla más, sino centralizar. Que la carta, los precios por canal, la cocina (KDS) y el delivery estén conectados desde un solo lugar, de modo que cambiar un precio no signifique actualizarlo en cinco pantallas distintas ni rezar para que no se pierda una comanda.
Mercat te deja vender con tu marca y precios propios en tu canal directo, sin comisión por venta (pagas una suscripción fija). Conecta ese canal con delivery, cocina y POS (Toteat, Fudo), así manejas precios diferenciados sin dos listas peleando entre sí. Y como los datos del cliente quedan contigo, puedes activar puntos, segmentar y escribir por WhatsApp para empujar la recompra directa. En corto: usas la app como vitrina y construyes tu propio canal en paralelo.
Sí. Tras el acuerdo FNE 2026 se terminan las cláusulas de paridad de precios (MFN), así que puedes diferenciar precio entre la app y tu canal propio.
Un 15-20% suele compensar la comisión, pero conviene calcularlo plato por plato y cuidar los productos gancho que el cliente compara.
Depende de la percepción. Si recargas parejo y quedas muy por sobre la competencia, pierdes clics. Sube selectivamente y usa el mejor precio directo como incentivo.
Centralizando carta, cocina y delivery en una sola operación, para no actualizar precios a mano en varias plataformas.
Si quieres revisar cuánto margen estás dejando en las apps y cómo armar tu canal propio, habla con un ejecutivo por WhatsApp o agenda una demo. Revisemos tus números por plato y qué necesita tu restaurante.